El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que mientras permanezca en el cargo impedirá que Irán retome su programa nuclear, al que describió como significativamente dañado tras operaciones militares conjuntas con Estados Unidos.
Las declaraciones se produjeron en entrevistas y discursos durante 2026, en un contexto de creciente rivalidad regional y de cara a las elecciones israelíes de octubre.
Netanyahu sostuvo que la ambición nuclear iraní persiste pese a los golpes recibidos. «Mientras yo sea primer ministro de Israel, Irán no tendrá armas nucleares», sentenció Benjamin Netanyahu en una cumbre celebrada en junio.
El mandatario israelí añadió que esa postura se mantendrá «con o sin acuerdo», en referencia a eventuales negociaciones internacionales sobre el programa atómico de Teherán.
Turquía como nuevo foco de tensión regional
En una entrevista con el Canal 14 israelí, Benjamin Netanyahu describió a Turquía como un rival emergente para Israel. Mencionó la necesidad de «evitar la aparición de nuevos rivales como Turquía».
El primer ministro israelí criticó además la posible venta de aviones de combate F-35 a Ankara. Calificó esa posibilidad como un error, citando la postura del presidente turco Recep Tayyip Erdogan hacia Grecia, Chipre y sus llamados contra Israel.
Netanyahu ha utilizado términos duros contra el mandatario turco en el pasado. Lo llamó «tirano antisemita», según registros de medios internacionales.
Operaciones previas contra infraestructura iraní
Las afirmaciones de Benjamin Netanyahu se apoyan en operaciones militares ejecutadas entre 2025 y 2026. Entre ellas mencionó la Operación León Ascendente y la Operación León Rugiente, que habrían dañado instalaciones nucleares, centrifugadoras y fábricas de misiles en Irán.
El primer ministro israelí afirmó que esas acciones eliminaron a unos 20 científicos iraníes vinculados al programa. Sostuvo que el programa fue «enviado a la nada», aunque advirtió que la ambición persiste.
Fuentes independientes como el Organismo Internacional de Energía Atómica y agencias de inteligencia estadounidenses han señalado que no hay evidencia pública de un programa de armas nucleares activo en Irán desde 2003.
Reacción de Turquía y contexto electoral
Turquía rechazó ser presentada como una amenaza equivalente a Irán. Autoridades turcas acusaron a Israel de buscar un «nuevo enemigo» tras el debilitamiento del programa nuclear iraní.
Las tensiones entre ambos países se intensificaron por la influencia en Siria tras la caída del régimen de Bashar al-Assad. También pesan el apoyo turco a causas palestinas y las diferencias con aliados de Washington.
Algunos políticos israelíes, como el ex primer ministro Naftali Bennett, han llamado a Turquía «el nuevo Irán». Netanyahu utiliza esta retórica en plena campaña electoral, con comicios previstos para octubre de 2026.
La postura de Benjamin Netanyahu coincide con la del presidente estadounidense Donald Trump, quien también prometió bloquear los programas nuclear y de misiles de Irán.








