El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, sostuvieron una llamada telefónica conjunta con el presidente ruso, Vladimir Putin, el 27 de octubre de 2026.
La conversación, que se extendió por aproximadamente 90 minutos, buscó transmitir mensajes directos sobre futuras negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania.
La iniciativa provocó críticas inmediatas de otros líderes europeos, particularmente de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.
«Soy muy escéptica sobre esta iniciativa noruega y finlandesa. No está coordinada con el resto de nosotros»
La mandataria danesa añadió que Europa debería mantenerse unida en lugar de actuar por separado.
Objetivos de la llamada entre Stubb, Støre y Putin
Según el comunicado oficial del gobierno noruego, la llamada se realizó desde Helsinki y fue un seguimiento de una reunión previa en Oslo el 20 de octubre.
Los líderes nórdicos buscaron discutir la guerra de agresión rusa contra Ucrania y los esfuerzos diplomáticos para finalizarla.
«La discusión fue franca y sustancial. Somos países vecinos de Rusia. El resultado de esta guerra tendrá un impacto directo en nuestra seguridad y en la seguridad europea en general»
Stubb enfatizó que poner fin a la guerra requiere discusiones directas.
«La guerra conlleva enormes costos humanos y materiales. El sufrimiento y la destrucción impactarán a generaciones. En la llamada enfatizamos la importancia de la desescalada»
Reacción de Dinamarca y aclaración de los líderes nórdicos
Mette Frederiksen cuestionó abiertamente la utilidad de la iniciativa y señaló que no fue coordinada con el resto de los aliados europeos.
Stubb y Støre aclararon que participaron como líderes de sus respectivos países y no hablaron en nombre de Europa como conjunto.
Tras la llamada, ambos conversaron con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, quien agradeció el apoyo activo.
El Kremlin confirmó la conversación y señaló que Putin enfatizó que una paz justa y duradera solo es posible si se consideran plenamente los intereses legítimos de Rusia.









