El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, de 76 años, oficializó este miércoles su intención de competir en las elecciones legislativas previstas para octubre de 2026.
La confirmación llegó a través del partido conservador Likud, que Netanyahu encabeza, mediante un comunicado difundido en la plataforma Telegram. En ese mensaje, la agrupación aseguró que su líder estará en la boleta electoral y que obtendrá la victoria «con ayuda divina».
El momento del anuncio no fue casual: se produjo apenas unos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generara incertidumbre sobre el futuro del mandatario israelí.
Según reveló el martes un periodista de la cadena ABC News, Trump reconoció en una entrevista reciente la extensa trayectoria política de Benjamin Netanyahu, pero expresó dudas abiertamente sobre si el premier tiene intenciones reales de lanzarse a otra campaña. El mandatario republicano describió la situación política israelí como «una cuestión abierta» y evitó pronunciarse a favor de una nueva candidatura de su histórico aliado.
Más de 18 años al frente del gobierno israelí
Benjamin Netanyahu suma más de 18 años al frente del gobierno de Israel desde 1996, una cifra que lo posiciona como el gobernante con mayor tiempo en el poder en la historia del Estado israelí.
No obstante, ese récord convive con un entorno político y legal cada vez más adverso.
El primer ministro lleva más de cinco años enfrentando un proceso judicial por corrupción ante los tribunales israelíes y mantiene activa la búsqueda de un indulto presidencial que le permita cerrar su situación jurídica pendiente.
A ese frente se agrega la presión social: una parte relevante de la población israelí lo señala como el principal responsable del fallo de inteligencia que hizo posible el ataque del movimiento islamista Hamás el 7 de octubre de 2023 en el sur del país, catalogado como el más grave en la historia reciente de Israel.
Las encuestas muestran rechazo ciudadano, pero el Likud lidera las intenciones de voto
Una encuesta publicada el martes por el Instituto de la Democracia de Israel mostró que el 61% de los israelíes, y el 57% de la población judía específicamente, se opone a que Benjamin Netanyahu vuelva a postularse.
Aun así, las proyecciones electorales cuentan una historia distinta para el partido que lidera.
Un sondeo de la radiotelevisión pública KAN, dado a conocer a finales de mayo, colocó al Likud a la cabeza de las preferencias electorales, por encima de Beyahad, la lista opositora unificada que encabezan Yair Lapid y el ex primer ministro Naftali Bennett.
La elevada fragmentación del voto israelí impide, hasta ahora, que cualquiera de los dos grandes bloques políticos logre reunir los apoyos necesarios para conformar gobierno de manera autónoma.
Con la candidatura ya oficializada, Benjamin Netanyahu inicia el tramo decisivo hacia unos comicios que determinarán si el político conocido internacionalmente como «Bibi» consigue prolongar aún más su ya histórica permanencia al frente del Estado de Israel.




