El abogado y excandidato presidencial Boris Molina Acevedo aclaró que, en Costa Rica, el matrimonio católico es el único que tiene validez legal como ceremonia religiosa, mientras que ninguna otra religión cuenta con esa potestad.
La declaración surgió al responder la consulta de una pareja en la que uno de los miembros es católico y el otro profesa una fe distinta, y no logran ponerse de acuerdo sobre el tipo de ceremonia.
«El matrimonio católico es aceptado como un matrimonio civil. El sacerdote católico actúa como si fuera un notario público», explicó Boris Molina Acevedo.
Según el abogado, esa figura convierte la unión católica en un vínculo completamente válido desde el punto de vista jurídico y legal en el país.
En contraste, ningún otro líder religioso —pastor, rabino, imán u oficiante de otra denominación— puede celebrar un matrimonio con efectos legales.
Reconocimiento exclusivo del matrimonio católico
Boris Molina Acevedo detalló que la normativa costarricense otorga al matrimonio católico un estatus especial que no comparte con otras religiones.
«Ninguna otra religión tiene esa potestad. Ningún otro líder religioso de otra religión, que no sea la católica en Costa Rica, puede hacer un matrimonio legalmente válido», afirmó el abogado.
Desde el punto de vista legal, la respuesta es clara: solo el matrimonio católico puede inscribirse directamente en el Registro Civil tras la ceremonia religiosa.
Para las demás confesiones, la pareja debe primero casarse por lo civil ante un notario público y luego, si lo desea, celebrar un rito religioso sin efectos jurídicos.
Recomendación sobre la decisión espiritual
Más allá del aspecto legal, Boris Molina Acevedo advirtió que la decisión de casarse por una u otra religión debe tomarse con profunda convicción personal.
«Algunas soluciones podrían tener resquemores de por católico, por el otro que no tienen ningún problema, al pastor digamos lo mismo», señaló el abogado.
El profesional recomendó que la pareja reflexione largamente antes de definir el tipo de ceremonia, pues la dimensión espiritual es un aspecto valioso para cada persona.
«Yo creo que aún falta camino por recorrer en esa pared para poder tomar la decisión de casarse», concluyó Boris Molina Acevedo.




