La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, evitó pronunciarse a favor de alguno de los candidatos en las elecciones presidenciales de Colombia, tras una consulta realizada por nuestro medio durante la conferencia de prensa semanal.
La pregunta se dio en el contexto de recientes apoyos públicos de líderes internacionales a distintas candidaturas en la región, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario de Paraguay, Santiago Peña, y el aspirante hondureño Nasry Asfura.
En el caso colombiano, se le consultó específicamente si respaldaría al candidato de derecha Abelardo de la Espriella o a Iván Cepeda, identificado como representante de la continuidad del gobierno de Gustavo Petro.
Laura Fernández Delgado señaló que, aunque se identifica con valores conservadores y una visión liberal en lo económico, considera inapropiado expresar una preferencia electoral en este momento.
Laura Fernández: valores conservadores, pero sin preferencia declarada
«Bueno, yo siempre me he identificado con los valores conservadores y siempre he dicho que soy una persona liberal en lo económico. Sin embargo, no me parece adecuado mencionar cuál es mi favorito de los candidatos en esta ocasión», respondió Laura Fernández Delgado, presidenta de la República.
La mandataria agregó que su posición es de expectativa frente al desarrollo de los procesos democráticos en la región.
Llamado a procesos pacíficos en todo el hemisferio
«Lo que sí puedo decir es que estaré expectante de que no solo en Colombia, sino en todos los países de nuestro hemisferio, se desarrollen los procesos con paz, en democracia y con reglas de amplia participación, lográndose el beneficio de nuestros pueblos», concluyó Laura Fernández Delgado.
Laura Fernández Delgado es la segunda mujer en ejercer la Presidencia de Costa Rica y asumió el cargo en 2026 como representante del Partido Pueblo Soberano.
Su postura contrasta con la de otros líderes internacionales que han optado por pronunciarse abiertamente sobre candidaturas en el extranjero, una práctica que ha generado debate sobre los límites de la diplomacia y la no injerencia en asuntos internos de otros Estados.




