La diputada Kattya Mora, de la fracción del Partido Pueblo Soberano, cuestionó este viernes la imparcialidad de la Defensoría de los Habitantes, tras la comparecencia de la defensora Angie Cruickshank Lambert en un control político en la Asamblea Legislativa.
Kattya Mora afirmó que la comparecencia de la jerarca dejó más dudas que certezas sobre a quién representa realmente la institución.
«¿A quién defiende realmente la Defensoría de los Habitantes? Porque según lo que vimos, parece que no es a todos los costarricenses por igual», cuestionó la legisladora.
La diputada señaló que la defensora intentó justificar su gestión argumentando que la institución actúa solo cuando alguien solicita ayuda.
Kattya Mora rechazó esa postura y recordó que la ley le impone a la Defensoría el deber de actuar de oficio.
En su intervención durante el control político, la defensora Angie Cruickshank Lambert explicó el alcance de su mandato: «Cuando a mí me nombraron, se levantó la congregación y le dijo: ‘Yo sé que a la defensora le va a tocar defender los derechos de personas y derechos que de repente no nos gustan, pero yo quiero decirles a ustedes que ella ha sido nombrada para ser la defensora de todos los habitantes, no la defensora de los cristianos’. Es importante que lo entendamos. Yo no soy la defensora de ningún grupo específico, soy la defensora de todos los grupos. Y mientras las personas evangélicas no asistan a la Defensoría y no existan denuncias de ataques por temas de violación a la libertad de credo, de religión, entonces no tiene por qué haber información en el informe de la Defensoría al respecto. Gracias a Dios de que no está la información porque no hay problemas de eso en Costa Rica».
Kattya Mora acusa omisión sistemática en temas sensibles
La legisladora enumeró varios temas en los que, según indicó, la Defensoría ha guardado silencio de forma selectiva.
Entre ellos mencionó la defensa del concebido no nacido, la libertad religiosa y las guías de sexualidad que, según algunos padres, chocan con sus valores.
«¿Dónde ha estado la Defensoría en la defensa del concebido no nacido? ¿Dónde está la defensa efectiva de la libertad religiosa atacada recientemente por el Tribunal Supremo de Elecciones?», cuestionó Kattya Mora.
La diputada afirmó que el silencio institucional también es una forma de actuar y que, cuando ese silencio afecta solo a ciertos sectores, la imparcialidad de la institución queda en entredicho.
Kattya Mora insistió en que los derechos humanos no se defienden por simpatía ideológica y que las instituciones se juzgan por sus actuaciones, no por sus discursos.
Exigencia de imparcialidad real
La legisladora aclaró que no pide una Defensoría confesional ni conservadora, sino una institución verdaderamente imparcial.
«Usted es la defensora de todos los habitantes, no solo de quienes coinciden con su agenda», advirtió Kattya Mora, dirigiéndose a la jerarca.
Kattya Mora concluyó que Costa Rica merece una institución que levante la voz por los más vulnerables, sin importar la corriente de pensamiento que representen.
«Seguiremos vigilantes porque cuando una parte del país deja de sentirse representada, defender la objetividad ya no es una opción. Es una exigencia democrática», sentenció la diputada.




