Tres senadores demócratas de Estados Unidos acusaron al gobierno de Donald Trump de ejecutar una «campaña de interferencia y desestabilización» contra las elecciones presidenciales de Brasil, programadas para el 4 de octubre de 2026.
Jeanne Shaheen, Tim Kaine y Peter Welch enviaron una carta al secretario de Estado Marco Rubio el 28 de septiembre, en la que exigieron explicaciones sobre las acciones de Washington hacia el proceso electoral brasileño.
Los legisladores señalaron que la presión se intensificó desde el verano de 2025 con la imposición de tarifas y sanciones que, según su interpretación, buscaban influir en el juicio contra Jair Bolsonaro ante el Supremo Tribunal Federal.
El expresidente brasileño fue condenado por intento de golpe de Estado, recordaron los senadores en el documento.
Reunión en el Salón Oval y nombramiento de Darren Beattie
Los firmantes citaron como evidencia de la injerencia el encuentro entre Donald Trump y Flávio Bolsonaro, candidato presidencial por el Partido Liberal, en el Salón Oval de la Casa Blanca.
También mencionaron la designación de Darren Beattie como asesor sénior para asuntos de Brasil, a quien calificaron de «extremista de extrema derecha y supremacista blanco».
En contraste, los senadores recordaron que la administración de Joe Biden reconoció rápidamente la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de 2022.
Preguntas directas al Departamento de Estado
La carta plantea dos interrogantes concretos al secretario Marco Rubio sobre la coordinación de objetivos de democracia y derechos humanos con socios regionales del Hemisferio Occidental.
Los senadores preguntaron si el gobierno estadounidense brindará asistencia técnica o monitoreo electoral y judicial en Brasil.
La segunda pregunta es si la administración Trump se comprometerá a reconocer el resultado certificado de las elecciones brasileñas de 2026 y a mantener relaciones diplomáticas normales con el candidato electo.
«¿Se comprometerá el gobierno a reconocer el resultado certificado de las elecciones democráticas de 2026 en Brasil?», cuestionaron los legisladores en el texto.
Antecedente inmediato de presión legislativa
Días antes, el 24 de septiembre, un grupo de 31 parlamentarios —entre ellos Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez— envió una carta similar con acusaciones de interferencia estadounidense en Brasil.
Ese documento exigía una respuesta del Departamento de Estado antes del 1 de octubre, a tres días de la primera vuelta electoral.
Los legisladores también mencionaron un patrón de interferencia en otros procesos electorales latinoamericanos, incluyendo Argentina, Honduras y Colombia.
La carta de Shaheen, Kaine y Welch no representa la posición oficial del gobierno de Donald Trump, sino la postura de la oposición demócrata en el Senado.










