El enviado especial de Estados Unidos para Siria e Irak, Tom Barrack, afirmó este lunes que Washington ya no busca controlar ni dominar Medio Oriente, aunque tampoco planea retirarse de la región.
Las declaraciones las hizo durante el Global Security Forum celebrado en Doha, Qatar, donde Barrack también se desempeña como embajador estadounidense en Turquía.
«Estados Unidos ya no quiere ser dueño. El acuerdo no es controlar, sino no irse. No nos vamos»
El diplomático describió el nuevo papel de Washington con una frase que resumió su postura: «Estados Unidos está cuidando, no controlando».
Críticas a intervenciones pasadas y cambio de enfoque
Barrack cuestionó el historial de intervenciones estadounidenses en la región y mencionó que se han producido 23 cambios de régimen sin resultados exitosos.
«Hemos tenido 23 cambios de régimen; ninguno ha funcionado. Cada vez que intentamos intervenir y cambiar a la persona o al régimen, parece haber sido un error»
El enviado especial señaló que los países de la región reconocen los límites del involucramiento estadounidense y comienzan a asumir mayor responsabilidad por su propia seguridad.
«Todos están diciendo: está bien, no puedo depender de Estados Unidos para resolver todos mis problemas»
Amenazas respaldadas por Irán
Barrack se refirió a las amenazas respaldadas por Irán en la región, como los hutíes en Yemen, Hezbolá en Líbano y milicias en Irak, y aseguró que combatirlas no corresponde a Washington.
«Ese no es el trabajo de Estados Unidos»
Las declaraciones ocurren mientras Qatar actúa como mediador entre Washington y Teherán en negociaciones para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las conversaciones incluyen propuestas de cese al fuego en el Estrecho de Ormuz y la reanudación de negociaciones nucleares, según fuentes citadas por medios internacionales.










